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Salud cardiovascular y obesidad

La obesidad es una enfermedad crónica y de carácter epidémico, relacionada con una gran variedad de problemas para la salud. De estos, sin duda, las enfermedades del sistema cardiovascular han sido las más estudiadas y relacionadas entre sí. El exceso de peso favorece el desarrollo de hipertensión arterial, diabetes tipo 2, aumento de las cifras de colesterol, infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca, arritmias o ictus. Son muchos los mecanismo a través de los cuales la obesidad afecta a la salud cardiovascular: inflamación subclínica, aumento del tono simpático, aumento de las concentraciones de leptina, insulina y ácidos grasos libres, así como por un depósito directo en diferentes zonas del cuerpo.

 

Aunque varía en función al país y el nivel económico, las enfermedades cardiovasculares constituyen hoy en día la primera causa de mortalidad a nivel mundial. En España de forma particular, se sitúa por delante de enfermedades como el cáncer o las relacionadas con el aparato respiratorio. A pesar de ser conocido lo anterior, la prevalencia de la obesidad ha ido en aumento en los últimos años. Esto se debe fundamentalmente a dos motivos: cambio de los hábitos en nuestra alimentación y mayor grado de sedentarismo. Por tanto no es extraño concluir que los pilares fundamentales para combatir este problema sean una mejor alimentación y el ejercicio físico.

Obesidad y cancer

El sobrepeso y la obesidad no son tan solo un cuestión estética. Sabemos que ambas situaciones influyen de manera perjudicial en nuestra salud. Incrementan el riesgo de enfermedades como la diabetes, la hipertensión, el infarto de miocardio… y también de cáncer. La mayor presencia de grasa produce una serie de cambios en nuestro organismo (incremento de los niveles de insulina, estrógenos o adipocinas) que favorecen el desarrollo de algunos tipos de tumores. El ciertos países occidentales se describe que la relación de sobrepeso u obesidad y cáncer es al menos tan importante como la que se produce con el tabaco. Algunos de los cánceres asociados son: tirodies, mama, estómago, hígado, riñón o colon. El sedentarismo y el consumo de alimentos ultraprocesados son en gran parte la causa de este problema. La mejor manera de bajar peso es la combinación, a ser posible bajo supervisión de profesionales, de dieta y ejercicio físico. Pequeños cambios en nuestro estilo de vida pueden traducirse en grandes efectos sobre nuestra salud.

Hígado graso y Obesidad

La enfermedad por hígado graso no alcohólica o esteatohepatitis no alcohólica (de forma más simplificada conocida como “hígado graso”) en una entidad en la que, como su propio nombre indica, existe un acúmulo de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas. Este depósito excesivo lleva al hígado a un estado de inflamación, que, mantenido en el tiempo, conlleva en un futuro mayor riesgo de desarrollar cirrosis hepática (enfermedad similar a la que puede producir un consumo abusivo de alcohol) e incluso cáncer de hígado.

 

Se trata de un problema de salud prevalente en nuestro medio y se estima que hasta el 30% de las personas adultas lo padecen. Los dos principales factores relacionados con su aparición son la diabetes y la obesidad; de hecho, entre el 90 y el 100% de las personas que sufren obesidad presentan algún grado de esta patología. En la mayoría de las ocasiones no produce síntomas relevantes, sin embargo algunas personas desarrollan cansancio y dolor en la región superior y derecha del abdomen. Habitualmente eleva las cifras de transaminasas y en una ecografía abdominal se visualiza un hígado más “brillante” de lo normal.

 

Actualmente el objetivo principal del tratamiento es la modificación del estilo de vida, el ejercicio físico y sobretodo, la pérdida de peso. Con ello conseguiremos reducción de la inflamación hepática, traducida en disminución de transaminasas y de los hallazgos ecográficos. Estos pilares básicos del tratamiento protegerán al hígado de problemas futuros ocasionados por esta entidad.

Embarazo y Obesidad

Otro de los grandes problemas de salud que conlleva el sobrepeso y la obesidad son los relacionados con el embarazo. Se han demostrado complicaciones antes del mismo (disminución de la fertilidad), durante su transcurso (hipertensión o diabetes gestacional) y al término (necesidad de recurrir a la cesárea o al parto instrumental).

 

En caso de embarazo nuestro futuro bebé también puede verse afectado si los niveles de grasa son excesivamente altos en nuestro cuerpo, pudiendo aparecer malformaciones (como la espina bífida) o la macrosomía (bebé considerablemente más grande que el promedio al nacer). Además estas complicaciones serán mucho más difícil de detectar, ya que la ecografía se ve muy limitada por el tejido graso y la imagen es de peor calidad. Por otro lado esta demostrado que el riesgo de aborto es mayor en mujeres con obesidad.

 

En caso de embarazo, la obesidad puede suponer un riesgo elevado tanto para la madre como para el bebé. En Obymed te ayudaremos a fomentar un estilo de vida adecuado, de cara a hacer tu embarazo más seguro, feliz y saludable.

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